28 de septiembre de 2005

El trabajo

Cuentan de un sabio, que un día
tan pobre y mísero estaba,
que sólo se sustentaba
de unas yerbas que comía.
¿Habrá otro -entre sí decía-
más pobre y triste que yo?
Y cuando el rostro volvió
halló la respuesta, viendo
que iba otro sabio cogiendo
las hojas que él arrojó.
¿Que a qué viene esto? Pues que aunque mi trabajo no vale nada, soy muy afortunado, porque hay gente que no lo tiene. Otra gente va a trabajar en coche, agobiada por el tráfico de Madrid, y llegan tarde, y empiezan el día peleándose con el jefe.
Yo no tengo nada de stress en mi trabajo, ça va de soi.
Gano unos 1.100 euros al mes.
Entre 1975 y 1984, fui cirujano cardiovascular.