El sello
Nosotros los funcionarios necesitamos dominar la difícil técnica del sello.
La almohadilla debe tener la tinta necesaria. Ni mucha, ni poca.
El sello se debe manejar correctamente. Es inaceptable golpearlo contra el papel, aunque sólo sea por el molesto ruido, que distrae a los compañeros, concentrados en su trabajo. Además la goma puede quedar machacada para siempre.
El sello se debe presionar contra el papel, para, a continuación, inclinarlo en todos los sentidos, con el fin de que se marquen bien todas sus características, aprovechando la elasticidad de la goma. Lo mismo diré para remojar el sello en la almohadilla.
Cualquier mano sirve. Yo, los fechadores, los manejo con la mano derecha, y el sello redondo del Centro Directivo, donde estoy destinado, con la izquierda. La almohadilla debe estar en el mismo lado, para actuar cómodamente.
Cuando se añade tinta a la almohadilla, conviene hacerlo con mucho cuidado, ya que esta tinta es un producto que mancha mucho.

