21 de diciembre de 2006

El sello

Nosotros los funcionarios necesitamos dominar la difícil técnica del sello.
La almohadilla debe tener la tinta necesaria. Ni mucha, ni poca.
El sello se debe manejar correctamente. Es inaceptable golpearlo contra el papel, aunque sólo sea por el molesto ruido, que distrae a los compañeros, concentrados en su trabajo. Además la goma puede quedar machacada para siempre.
El sello se debe presionar contra el papel, para, a continuación, inclinarlo en todos los sentidos, con el fin de que se marquen bien todas sus características, aprovechando la elasticidad de la goma. Lo mismo diré para remojar el sello en la almohadilla.
Cualquier mano sirve. Yo, los fechadores, los manejo con la mano derecha, y el sello redondo del Centro Directivo, donde estoy destinado, con la izquierda. La almohadilla debe estar en el mismo lado, para actuar cómodamente.
Cuando se añade tinta a la almohadilla, conviene hacerlo con mucho cuidado, ya que esta tinta es un producto que mancha mucho.

18 de diciembre de 2006

Derecho del trabajo

Los ricos son cada vez más ricos, y los pobres, cada vez más pobres.
Una de las causas: los contratos basura.

15 de diciembre de 2006

Proust, Los Vengadores y Buñuel

Yo en la oficina a veces leo a Proust por Internet (aquí: gallica.bnf.fr).
Fijaos qué párrafo :
"Jamais je n’avais caressé l’Albertine encaoutchoutée des jours de pluie, je voulais lui demander d’ôter cette armure, ce serait connaître avec elle l’amour des camps, la fraternité du voyage. Mais ce n’était plus possible, elle était morte. Jamais non plus, par peur de la dépraver, je n’avais fait semblant de comprendre, les jours où elle semblait m’offrir des plaisirs que sans cela elle n’eût peut-être pas demandés à d’autres et qui excitaient en moi un désir furieux."
Ahora sí que Monsieur Le Philtre (o sea, el funcionario de la Intervención General de la Administración del Estado que se encarga del Filtro) va a opinar que mi humilde blog tiene contenido sexual. Máxime cuando Proust era francés (el francés es un pecado gravísimo) y encima homosexual. Seguro que prohibe incluso la página gallica.bnf.fr. Los libros no va a poder.
Lo de Albertine encaoutchoutée me recuerda aquella serie inglesa de los años 60, Los Vengadores, y los trajes apretados de cuero de la Señora Peel. La película de cine era muy mala, pero en las fotos de promoción aparecía una Uma Thurman con un traje parecido. Y a la última película de Buñuel (Ese oscuro objeto del deseo); hay una escena muy graciosa: Fernando Rey se dispone a pasar la noche con Carole Bouquet, y ella aparece con una faja completamente imposible e inviolable, un cinturón de castidad moderno-español-franquista. Ôter cette armure, dice Proust.

Me voy (o no)

Ayer intenté entrar en este blog (estas cosas sólo las hago en la oficina), y un filtro que hay me lo impidió "por ser una dirección de contenido sexual". Qué vergüenza ¿verdad? En realidad yo creo que era porque mi entrada anterior hablaba del Wonderbra (lo cual, en realidad, es una vergüenza), y que el filtro es tonto.
Por si acaso: también pondré cosas en jzaragoza.bravejournal.com.

5 de diciembre de 2006

Senos

Las cuatro propiedades del Wonderbra son:
- cleavage. Cuando yo era Cirujano Cardiovascular, se hablaba de cleft mitral. Hendidura. La f y la v son equivalentes desde el punto de vista lingüístico. Separar. Hendir.
- rounded. Redondear.
- plunging. Es la propiedad más difícil de explicar. No la tiene el Wonderbra antiguo. Yo me imagino un escote, o un canalillo, y me tiro dentro de cabeza, como a una piscina. Pues eso.
- uplift. Levantar para arriba. Lift, ascensor, en inglés británico.
La señorita de la foto tiene los senos perfectos, claro.
Hace nada no me habría atrevido a escribir estas cosas. Me daba miedo haberme convertido en un viejo verde. Pero me han dicho que ya lo soy. Ya lo somos, me dijo un amigo el otro día.