14 de enero de 2008

Vuelvo

Vuelvo de nuevo aquí, porque en el blog donde estaba antes no funcionan los comentarios.
Una de las características de la llamada economía de mercado es que halaga rastreramente a las grandes empresas. Ellas, a cambio, molestan mucho a los ciudadanos de a pie, como yo: les venden humo, les telefonean a la hora de la siesta, les dicen mentiras, y les someten a publicidad abusiva para que gasten dinero en ellas, con la coartada de que crean unos pocos puestos de trabajo.