Hijos
Los hijos tienen que volar solos lo antes posible. Los padres estamos aquí para que no se hagan daño en este proceso. Yo a eso lo llamo "educar en la libertad".
Otros padres piensan que los hijos son de su propiedad y que lo serán toda la vida. Los hijos son para ellos como tener una cuenta en el banco a plazo fijo; cuando vence el plazo fijo (padre anciano o discapacitado, hijo millonario que retira al padre, etc.) se cobran los intereses; este pensamiento se agudiza cuando se trata de hijas; a veces, incluso, extienden el sentimiento de propiedad a los nietos, y más cuando los nietos son hijos de las hijas; a las madres les interesa tener encadenadas a las hijas toda la vida; en la novela "Como agua para chocolate" a una de las hijas se le asigna la labor de "cuidar a los padres" desde que nace.
No he oído nunca a las feministas comentar nada parecido.
En Fortunata y Jacinta se puede leer: "Don Baldomero no había podido sustraerse a esa preocupación tan española de que los padres trabajen para que los hijos descansen y gocen". Yo, prefiero que mis hijos sean independientes, no me necesiten para nada lo antes posible y que me vengan a ver cuando quieran, si es que quieren. Dinero no les puedo dar, lo otro, libertad, sí.
En la sección "El parte" de mi página web he puesto este artículo tan interesante.

